24 de febrero de 2007

Resignificar-ME

La ardua actividad de resignificación de sentidos previos que nosotros hacemos de las cosas que nos interpelan, cómo todo lo que nos rodea está allí mediando nuestro aparato sensitivo, nuestra inteligibilidad del mundo con todo lo externo a nosotros, sobre lo cual nos tenemos que apropiar algun tipo de sentido para poder entenderlo. Cómo es la soberbia humana que no nos permite dejar de entender, o de decodificar determinados objetos, signos, símbolos, elementos, independientemente de qué sean estos o a qué ámbito pertenezcan, posiblemente ni siquiera se correspondan con el campo de actividades o intereses, aficiones (como más les guste a ustedes) que apropiamos como nuestro, como sustancialmente nuestro. De todas formas, no zafa. Siempre involuntariamente le forzamos algun sentido para hacer entendible eso que vemos, escuchamos, sentimos, golpeamos, tocamos, amamos, vemos, vemos, vemos.
Hace casi un año, mi lugar físico de pertenencia cambió y con él también cambiaron algunos espacios de pertenencia simbólicos. No voy a citar a la totalidad de personas que, miles de años antes que yo, descubrieron que esto suele pasar. Pero sí resulta importante señalar que a mi no-me-tenia-que-pasar.
Cuando Oliveira viaja a Paris escapandose del peronismo del '47 y buscando algun tipo de sentido a la vida, tenia al menos un objetivo. Si despues lo encuentra, no lo encuentra, aprende algo, no aprende nada, se suicida o sigue vivo y aprende algo nuevo de Traveler y Talita, eso lo dejo a su criterio de interpretación en el momento en que dejen entrar esa Rayuela en sus vidas. Por qué hay tantas interpretaciones de ese final? Realmente no lo sé. Evidentemente cada uno pone mucho de su mundo, mucho de su sentido común, de sus formas de percepción de las sensibilidades, mucho de su subjetividad (que es lo único q sabemos que es 100% nuestro) y aporta su granito de arena a esta gran "arena simbólica" de interpretaciones. Obviamente nada está cerrado. Pero eso será objeto de discusión para otro momento.
Retomando, cuando yo tuve que cambiar de lugar físico de pertenencia (digo "tuve" porque no fue una elección, sino una eventualidad) pensé que nada modificaría mi forma de vida, mi escala de valores, mis costumbres y afectos
(uno siempre se aferra a esa escala como si realmente la hubiera hecho uno, y no estuviera arraigada en toda una red de significaciones que apenas podemos vislumbrar, que irónico). No obstante, con el correr del tiempo me di cuenta de que yo habia cambiado. Me di cuenta de lo "caro" que salía para mi círculo social ese cambio. De golpe se me reclamaba presencia, se me reclamaba atención, se me reclamaba 'responsabilidad'. Hay personas que realmente consideran estar por encima de otras, tal vez con un dejo de soberbia, de amor propio exacerbado, no importa... pero se ubican por encima de uno para marcar lo bueno y lo malo. Una suerte de clase de moral y ética de "como ser persona querible" altamente egocéntrica, que nada tiene de relativa y que nada aporta de ayuda, si esa fuera la intención. Esos reclamos provenían de pares, de personas iguales a mí, que habrían sufrido más o menos, o igual, o no habían sufrido porque no tienen esa misma sensibilidad, o sí, pero no les gusta tenerla... vaya uno a saber.
Ahora bien, vale una aclaración: ese cambio que pude ver gracias a la benevolencia de la clase de personas a las que me remití previamente, me agradaba. Era un cambio favorable, un cambio bueno en mí. Me transformaba lentamente en una mujer entera, con ambiciones profesionales, enamorada de su carrera, que volvia a soñar con escribir, con aprender cosas nuevas todo el tiempo, que volvia a creer en ella y en su potencial para lograr objetivos personales. De esta forma, comprometida con los patrones nuevos que estaba empezando a ponderar, a privilegiar.
Despues de 10 años, esta jóven muchachita había vuelto a creer en ella... ¿No les resulta altamente positivo?
Me predispuse positivamente a mirar bien adentro a cada una de las personas que conocia para lograr sacar parte de su aura y ver qué quiero de cada una de estas personas, y me di cuenta de que hay mucha gente hermosa a la que estaba descuidando, porque históricamente uno cree que "los amigos eternos..." y está bien, hasta que un dia tus amigos eternos ya no comparten nada de vos y te consideran una persona deshonesta con vos misma (claro, cuando uno cambia y el otro no entiende el cambio y no lo acompaña, todas tus actitudes en la interacción cotidiana con esa persona y con el mundo, serán totalmente extrañas y, por ende, serán juzgadas).
Mal o bien, es la ley de la vida, es la ley de la adolescencia de aceptación del otro. Es la ley del quiero lo que no tengo pero si lo tenes me molesta entonces mejor no lo quiero.
Es La Maga en el Pont des Art, mirando el Sena, o parada junto a un gato en alguna tarraza del Barrio Latino de Paris... (sin Horacio, claro)
¿Por qué empecé diciendo que el cambio de lugar físico de pertenencia (mi barrio si se quiere) era uno de los factores del cambio en otros niveles? Bueno, muy personalmente creo que el hecho de alejarse aunque sean cien metros de tu habitual rutina diaria y tener que hacer un giro (no necesariamente vertiginoso, pero un giro al fín) en tu vida para adecuarte a esos nuevos cien metros más allá, a esos "otros lados" que tienen capitulos prescindibles o no (eso depende de la elección de cada uno) es directamente determinante de tu interacción con el medio, con la gente, con el aire del lugar, con la totalidad de 'cosas' para no dejar de lado lo grotesco, lo ordinario, que te pueden llegar a rodear. La elección de hacer de eso algo prescidible o imprescindible queda bajo una de las pocas cosas conscientes que podemos hacer, elecciones. Y no digo que sean siempre conscientes, digo que son mas conscientes que lo que suponemos que estamso eligiendo y es mera costumbre. La imágen que tenemos de nosotros mismos está muy anclada en lo tradicional en lo que teníamos, éramos, en lo que fuimos. Es muy dificil mirarse en el espejo y reencontrarse. Es dificil reencontrarse por fuera incluso del cuerpo, mejor dicho: por dentro.
Esencialmente hay cambios, y a mi modo de ver todos los cambios son altamente positivos. Inlcuso aquellos que por un momento nos exceden.
Pero como todo lo que hacemos a diario es resignificar el mundo a través de nuestro sistema de sentidos y a través de nuestras escalas jerarquicamente posicionadas de valores (que si se ponen a pensar nunca la cambiaron) entonces, todo lo que hay ahora, cuando mirás para todos lados preguntándote "qué dice esta mina", puede cambiar de forma.

Puntos de Vista (E. Galeano)

Desde el punto de vista del sur, el verano del norte es invierno.
Desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía.
Donde los hindúes ven una vaca sagrada, otros ven una gran hamburguesa.
Desde el punto de vista de Hipocrates, Galeno, Maimonides y Paracelso, existía una enfermedad llamada indigestión, pero no existía una enfermedad llamada hambre.
Desde el punto de vista de sus vecinos del pueblo de Cardona, el Toto Zaugg, que andaba con la misma ropa en verano y en invierno, era un hombre admirable:
-El Toto nunca tiene frío -decían.
El no decía nada. Frío tenia, pero no tenia abrigo.
Desde el punto de vista del búho, del murciélago, del bohemio y del ladrón, el crepúsculo es la hora del desayuno.
La lluvia es una maldición para el turista y una buena noticia para el campesino.
Desde el punto de vista del nativo, el pintoresco es el turista.
Desde el punto de vista de los indios de las islas del mar Caribe, Cristóbal Colon, con su sombrero de plumas y su capa de terciopelo rojo, era un papagayo de dimensiones jamás vistas.
Desde el punto de vista del oriente del mundo, el día del occidente es noche.
En la India, quienes llevan luto visten de blanco.
En la Europa antigua, el negro, color de la tierra fecunda, era el color de la vida, y el blanco, color de los huesos, era el color de la muerte.
Según los viejos sabios de la región colombiana del Choco, Adán y Eva eran negros y negros eran sus hijos Cain y Abel. Cuando Cain mato a su hermano de un garrotazo, tronaron las iras de Dios. Ante las furias del señor, el asesino palideció de culpa y miedo, y tanto palideció que blanco quedo hasta el fin de sus días. Los blancos somos, todos, hijos de Cain.
Si Eva hubiera escrito el Génesis, ?como seria la primera noche de amor del genero humano? Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca le dijo que parirás con dolor y tu marido te dominara. Que todas esas son puras mentiras que Adán contó a la prensa.
Si las Santas Apostolas hubieran escrito los Evangelios, ¿como seria la primera noche de la era cristiana?
San José, contarían las Apostalas, estaba de mal humor. El era el único que tenia cara larga en aquel pesebre donde el niño Jesús, recién nacido, resplandecía en su cuna de paja. Todos sonreían: la Virgen María, los angelitos, los pastores, las ovejas, el buey, el asno, los magos venidos del Oriente y la estrella que los había conducido hasta Belén de Judea.
Todos sonreían, menos uno. San José, sombrío, murmuro:
-Yo quería una nena.
En la selva, ¿llaman ley de la ciudad a la costumbre de devorar al mas débil?
Desde el punto de vista de un pueblo enfermo, ¿que significa la moneda sana?
La venta de armas es una buena noticia para la economía, pero no es tan buena para sus difuntos.
Desde el punto de vista del presidente Fujimori, esta muy bien asaltar al Poder Legislativo y al Poder Judicial, delitos que fueron premiados con su reelección, pero esta muy mal asaltar una embajada, delito que fue castigado con una aplaudida carnicería

Ciudad y Cultura. La nueva venezuela: ¿Buenos Aires?

En los últimos años, se aprecia un substancial esfuerzo por asentar las bases para nuevos enfoques sobre la Urdimbre Cultural venezolana; pero particularmente el tema de la "ciudad como objeto de consumo cultural", su fenomenología e infraestructura (instituciones culturales, instrumentos de promoción y formación, soportes, equipamientos colectivos singulares, etc.), recurriendo a metonimias del intersticio -como la calle, el 'deambular', o el tráfico- ha adquirido una relevancia superior a la que se le había dado en años anteriores. Este hecho se debe a que la ciudad no es solamente una construcción material y física, también es un espacio que alberga pensamientos, creencias, costumbres, tradiciones, hábitos y formas de vida del individuo que la habita, que nos testimonian sobre las identidades y culturas que conforman el apego a los lugares urbanos. No son extraño, por lo mismo, que contemporáneamente vuelve a plantearse en el centro de los estudios culturales y comunicacionales la aproximación a la ciudad desde los espacios domésticos y desde los espacios públicos, éstos últimos considerados como los lugares del surgimiento de una cultura propia de la ciudad; los problemas de la ciudad como textura de vida pública, sociabilidad y urbanidad; los nuevos modos de relacionarnos, integrarnos y distinguirnos en los lugares públicos que expresan la existencia de diversas matrices culturales cuyos "actores" participan activamente en la conformación de la cultura urbana; la concepción del espacio y los tipos sociales de intermediación -mucho más allá de la calle, la plaza y el parque- como escenarios de conflictos por aquello que la sociedad produce y por las maneras de usarlo, por consiguiente, lo que significa el ejercicio de la ciudadanía a través de las prácticas de consumo cultural, el cual desborda la esfera de las interacciones políticas clásicas sujetas a las reglas abstractas de la democracia.
En
ningún otro territorio se hace tan visible lo que la crisis de la modernidad tiene de envergadura histórica; es en las ciudades donde se percibe la mutabilidad de un orden consideradas hoy por muchos como aglomeraciones de caos, violencia y contaminación, imposibles de manejar; la crisis de una organización del espacio y del tiempo urbanos pensados en términos de información/tráfico/flujo peatonal que revelan ahora con frecuencia los estigmas de su mayor pobreza. La crisis de la modernidad arrancó en la ciudad, por tanto, ha pasado ser ese lugar clave en el cual se hace más evidente que ningún otro "la crisis de lo público": el estallido de lo que entendíamos por vida, ambiente y "enclaves" públicos dentro del conjunto de la ciudad, para comprender las fuentes de identidades que se encuentran ancladas en ella. De esta manera, hoy en día la conducta pública es más acerca de observar y el conocimiento que se adquiere en público es más visual desembocando en la paradoja moderna de visibilidad y aislamiento, una clase especial de espacio de apariencia.
De igual forma, lo privado y lo público se entremezclan; el horizonte simbólico de los espacios públicos de comunicación se ha desplazado hacia el consumo familiar de las nuevas tecnologías de información y medios de comunicación en el ámbito doméstico. Pese a ello, las ciudades siguen funcionando como poderosos imanes que atraen una heterogeneidad de culturas, costumbres y expectativas cada vez más políglota, abigarrada y en permanente cambio. Se puede hablar de una crisis, pero no acerca de la pérdida de la vida pública sino de los problemas de no haberle puesto atención en forma crítica a su transformación, como si la cultura de la ciudad por la que vivimos, pensamos y actuamos significativamente en la vida social y, las imágenes de la ciudad que organizan, nombran y definen el uso del espacio público urbano fuesen exclusivamente asunto de burócratas, leyes, ordenanzas municipales y arreglos organizacionales de mayor o menor cuantía.
M
ás que nunca, la ciudad sé esta volviendo una especie de encrucijada donde percibimos que se concentran, sintetiza y contradicen la mayoría de las dimensiones que se afirman sobre una comunidad interpretativa; esto es, redes del intercambio plural donde todos participamos en la configuración de un país que aspiramos a vivir en común. Al volvernos más sensibles a la exigencia de una "ciudad como acontecimiento cultural" que permita el desarrollo de una visión de transformación a largo plazo de la vida pública que hable a la ciudad en una perspectiva histórica, todo ello para intentar asegurar un idioma identificativo territorial según el uso y la interiorización que de una práctica hace el hombre en la construcción imaginaria de su propia urbanización social, esto supone que ya no existen análisis sobre la multiculturalidad urbana de la ciudad que pueda prescindir de los espacios -no solamente definidos por los caracteres empíricos de la naturaleza- por donde transitan y se apropian de la memoria colectiva quienes lo habitan. Una de las maneras de comprender lo que son las ciudades como "acontecimientos públicos" son mirándolas como espacio de comunicación.

El Cerebro del Agente de Policia. Por Alfred Jarry.


Sin duda se recordará este reciente y lamentable asunto: al ser practicada la autopsia, se halló la caja craneana de un agente de policía vacía de todo rastro de cerebro y rellena, en cambio, de diarios viejos. La opinión pública se conmovió y asombró por lo que fue calificado de macabra mistificación. Estamos también dolorosamente conmovidos, pero de ninguna manera asombrados. No vemos por qué se esperaba descubrir otra cosa que la que se ha descubierto efectivamente en el cráneo del agente de policía. La difusión de las noticias impresas es una de las glorias de este siglo de progreso; en todo caso, no queda duda de que esta mercadería es menos rara que la sustancia cerebral. ¿A quién de nosotros no le ha ocurrido infinitamente más a menudo tener en las manos un diario, viejo o del día, antes que una parcela, aunque fuera pequeña, de cerebro de agente de policía? Con mayor razón, sería ocioso exigir de esas oscuras y mal remuneradas víctimas del deber que, ante el primer requerimiento, puedan presentar un cerebro entero. Y, por otra parte, el hecho está allí: eran diarios. El resultado de esta autopsia no dejará de provocar un saludable terror en el ánimo de los malhechores. De aquí en más, ¿cuál será el atracador o el bandido que vaya a arriesgarse a hacerse saltar la tapa de su propio cerebro por un adversario que, por su parte, se expone a un daño tan anodino como el que puede producir una aguja de ropavejero en un tacho de basuras? Quizás, a algunos demasiado escrupulosos pueda parecerles en cierta manera desleal recurrir a semejantes subterfugios para defender a la sociedad. Pero deberán reflexionar que tan noble función no conoce subterfugios. Sería un deplorable abuso acusar a la Prefectura de Policía. No negamos a esta administración el derecho de munir de papel a sus agentes. Sabemos que nuestros padres marcharon contra el enemigo calzados con borceguíes también de papel y no ha de ser eso lo que nos impida clamar indomable y eternamente, si es necesario, por la Revancha. Pretendemos solamente examinar cuáles eran los diarios de que estaba confeccionado el cerebro del agente de policía. Aquí se entristecen el moralista y hombre culto. ¡Ah!, eran La Gaudriole, el último número de Fin de Siécle y una cantidad de publicaciones algo más que frívolas algunas de ellas traídas dé Bélgica de contrabando. He ahí algo que aclara ciertos actos de la policía, hasta hoy inexplicables, especialmente los que causaron la muerte de héroe de este asunto. Nuestro hombre quiso, si recordamos bien, detener por exceso de velocidad al conductor de un coche que se hallaba estacionado, y el cochero, queriendo corregir su infracción, sólo atinó, lógicamente, a hacer retroceder su coche. De allí la peligrosa caída del agente, que se hallaba detrás. No obstante, recobró sus fuerzas, luego de unos días de reposo, pero, al ser intimado a recobrar al mismo tiempo su puesto de servicio, murió repentinamente. La responsabilidad de tales hechos atañe indudablemente a la incuria de la administración policial, que en adelante controle mejor la composición de los lóbulos cerebrales de sus agentes, que la verifique, si es menester, por trepanación, previa a todo nombramiento definitivo; que la pericia médico-legal sólo encuentre en sus cráneos... No digamos una colección de La Revue Blanche y de Le Cri de Paris, lo cual sería prematuro en una primera reforma; tampoco nuestras obras completas: a ello se opone nuestra natural modestia, tanto más que esos agentes, encargados de velar por el reposo de los ciudadanos, constituirían más bien un peligro público con la cabeza así rellenada. He aquí algunas de las obras recomendables en nuestra opinión para el uso; 1) El Código Penal, 2) Un plano de las calles de París, con la nomenclatura de los distritos, el cual coronaría el conjunto y representaría agradablemente, con su división geográfica, un simulacro de circunvoluciones cerebrales: se lo consultaría sin peligro para su portador por medio de una lupa, fijada luego de la trepanación; 3) un reducido número de tomos del gran diccionario de Policía, si nos arriesgamos a prejuzgar por su nombre: La Rousse y sobre todo, una rigurosa selección de opúsculos de los miembros más notorios de la Liga contra el abuso de tabaco.

NO CALLAR . · Elevar las voces

La radio comunitaria se ha convertido, con el pasar de los años, en una herramienta indispensable para el desarrollo de las comunidades. Las personas pueden reconocerse, identificarse y, además, comunicarse entre ellas.
Cada radio comunitaria tiene su tonalidad bien modulada con la imagen de sus interlocutores. Lo importante es la búsqueda de la diferencia.
La radio comunitaria es un factor de acercamiento, un puente, un paso hacia el otro, no para que el otro se convierta en los que nosotros somos, sino para que él pueda ser lo que es. Esa es la verdadera misión de las radios comunitarias. ¿No es el sentido más profundo de la cultura el de hacer tomar conciencia a las personas de la grandeza que existe en ellas?

Somos un relato colectivo que circula para discutir con otros. Agentes con consecuencias. Con testimonios, declaraciones y diálogos. Que cuentan la realidad para poder trasnformarla.
Este es un espacio de encuentros. En el que un diálogo puede ser el principio de una acción colectiva. En el que nuestra capacidad de hacer puede cambiar las reglas.
Este es un grito! Un grito que dice “no” a la reproducción planificada de la injusticia y la desigualdad. Es es el soporte material de un ritmo. Su danza de sonidos, de ruidos, de gestos, de marcas, de golpes. El ritmo propio de mujeres y hombres que construyen comunidad.
Es su sentido. Donde intercambiar no es vender, aprender no es someterse, producir no es reproducir y el placer no es egoísmo. Esto es una red du búsqueda, su encuentro con otras tribus. La negación de la autosuficiencia. Una propuesta...

Leyenda Sioux

Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu....
- Nos amamos...- empezó el joven
- Y nos vamos a casar....- dijo ella.
- Y nos queremos tanto que tenemos miedo...queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán... algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos...que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte.
- Por favor...-repitieron – hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes... tan enamorados...y tan anhelantes esperando su palabra...
- Hay algo....-dijo el viejo- pero no sé...es una tarea muy difícil y sacrificada...
- Nube Azul... -dijo el brujo- ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos... deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte... si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de luna llena...¿Comprendiste?
- Y tú, Toro Bravo...-siguió el brujo- deberás escalar la montaña del trueno...cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, y solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva...el mismo día en que vendrá Nube Azul... Salgan ahora!
Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron a cumplir la misión encomendada... ella hacia el norte y él hacia el sur...
El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con las bolsas que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas...eran verdaderamente hermosos ejemplares...
- Y ahora qué haremos...-preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
- No – dijo el viejo.
- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne?- propuso la joven.
- No - repitió el viejo.- Harán lo que les digo: tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con esta tiras de cuero... cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres...
El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros...el águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse por el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse....
Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto... son ustedes como un águila y un halcón... si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose... sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse el uno al otro...
Si quieren que el amor entre ustedes perdure...

“Vuelen juntos...pero jamás atados”.

quedarse las cosas movimiento dejar ser estar

sali a la calle del cafe de un bar en el que habia aire acondicionado por su dueño, o por el anhelo de este para que los clientes entren disfruten compren y se vayan para volver a entrar otros asi seguir con lo suyo. yo me quede como cuarenta minutos mientras escuchaba musica y tomaba un café con leche sin tres mediaslunas porque no le quedaban y lo acompañe con un alfajor y un bomboncito más feo que lo que no se espera. sali a la calle y el dia me dijo hola, hay un lindo clima para disfrutar, y disfrutar es mucho. pero no pude y me meti en un ciber aver que tan bien se disfrutaba y resultó ser un horno y sin pan que se caliente, solo cuerpos sudados por el calor de la refractacion de no se que cosa ni me importa. asi que aca se termina todo, no quiero mas de esto que me pasa, pero como pasa espero quetermine y asi surge otra cosa, el movimiento que le llaman. las cosas tienen movimiento y en cuanto uno quiere dominarlo todo se empeora producto del estancamiento, las cosas tiene movimiento, pero los hombres tienen la posibilidad de generar cosas o de aletargarlas, cuando no se domina se aletarga. y cunado se busca aletargar es peor. porque es la equivocacion misma. chau, no vaya a ser cosa de que me quede.