8 de julio de 2007

El Tiempo (E.G)

El tiempo de los mayas nadó y tuvo nombre cuando no existía el cielo ni había despertado todavía la tierra.
Los
días partieron del oriente y se echaron a caminar.
El primer día sacó de sus entrañas al cielo y a la tierra.
El
segundo día hizo la escalera por donde baja la lluvia.
Obras
del tercero fueron los ciclos de la mar y de la tierra y la muchedumbre de las cosas.
Por voluntad del cuarto día, la tierra y el cielo Fe inclinaron y pudieron encontrarse.
El quinto día decidió que todos trabajaran.
Del sexto salió la primera luz.
En los lugares donde no había nada, el séptimo día puso tierra. El octavo clavó en la tierra sus manos y sus pies.
El noveno día creó los mundos inferiores. El décimo día destinó los mundos inferiores a quienes tienen veneno en el alma.
Dentro del sol, el undécimo día modeló la piedra y el árbol.
Fue el duodécimo quien hizo el viento. Sopló viento y lo llamó espíritu, porque no había muerte dentro de él.
El decimotercer día mojó la tierra y con barro amasó un cuerpo como el nuestro.
Así se recuerda en Yucatán.

Para decir NO (E. Galeano)


El presidente del planeta anuncia su próximo crimen en nombre de Dios y de la democracia. Así calumnia a Dios. Y calumnia, también, a la democracia, que a duras penas ha sobrevivido en el mundo a pesar de las dictaduras que los Estados Unidos vienen sembrando en todas partes desde hace más de un siglo..
El gobierno de Bush, que más que gobierno parece un oleoducto, necesita apoderarse de la segunda reserva mundial de petróleo, que yace bajo el suelo de Irak. Además, necesita justificar el dineral de sus gastos militares y necesita exhibir en el campo de batalla los últimos modelos de su industria armamentista..
De eso se trata. Lo demás, son pretextos. Y los pretextos para esta próxima carnicería ofenden la inteligencia. El único país que ha usado armas nucleares contra la población civil, el país que descargó las bombas atómicas que aniquilaron Hiroshima y Nagasaki, pretende convencernos de que Irak es un peligro para la humanidad. Si el presidente Bush ama tanto a la humanidad, y de veras quiere conjurar la más grave amenaza que la humanidad padece, ¿por qué no se bombardea a sí mismo, en vez de planificar un nuevo exterminio de pueblos inocentes?.
Inmensas manifestaciones invadirán las calles del mundo este 15 de febrero. La humanidad está harta de que sus asesinos la usen de coartada. Y está harta de llorar a sus muertos al fin de cada guerra: esta vez quiere impedir la guerra que los va a matar..

28 de abril de 2007

"Qué pequeña es la luz de los faros de quien sueña con la libertad" (let's write in english)

It's hard to stay, it's hard to look into your eyes when I say I'm leaving. I can't be sure but I think I made up my mind although your heart is bleeding.
I wish the only one I had to be was me for you to see this clearly. I wish the only thing I had to do was to hold my arms around you... so long, so hard until you understand
And somehow I feel I'm pulling away your ground before I've even started to realise my words have caught you by surprise makes it even harder. I wish there was a way to make you read the signs. I'm bringing you this evening, I wish the only thing I had to do was to hold my arms around you


16 de marzo de 2007

+ epi ta meta ta physika +


En un abril de hace mas de cuarenta años muchos lectores se asomaron por vez primera al fascinante juego al que un libro los comprometía si se animaban a empujar la piedrecita a la pata coja, a tratar de salvar puentes y tablones entre ventanas, abismos sopesados desde la intelectualidad o la magia vislumbrada durante un lúcido y fatal momento. Rayuela ya es hoy una novela incuestionable. Es también un libro ante el que no valen la indiferencia o el análisis racional y sopesado. Leer para abrir los ojos al mundo, al ser, a lo maravilloso.
Las primeras palabras de Rayuela encierran ya la clave: “¿Encontraría a la Maga?” Buscándola Horacio Oliveira se pierde por un fabuloso París hecho de recuerdos, de imágenes y escenas que sirven de presentación para una mujer que es a un tiempo torpe y lúcida, capaz de aprehender, desde la inocencia, toda la poesía y la magia de un mundo que ante otros ojos podría parecer repetitivo y absurdo.
Buscando a la Maga o a un extraño “kibbutz del deseo”, comprometiéndose con el intento de descubrir una realidad anclada en lo maravilloso que puede acabar por llevarnos a una desesperada locura, el lector que salta con Horacio Oliveira de París a Buenos Aires o de casilla en casilla de la rayuela, ya no puede ser nunca más ese lector hembra que el Morelli-Cortázar, el viejo escritor de la segunda parte, trataba de destruir con su consciente eliminación de la palabra y la literatura, para tratar de devolverles así todo su ser.
Es Rayuela un intento de abrir los ojos a la realidad auténtica, a aquella que existe al margen del mundo creado por la cultura y la historia humanas. La Maga la conoce, sin saberlo. Pero ese conocimiento inconsciente no sirve para Oliveira: sólo el que ha encontrado comprende el valor de lo que ahora posee. Es como en la rayuela. Hay que partir de la tierra para, después de mucha pericia, llegar al cielo y, ya allí, emprender el retorno.
El gran fracaso de Oliveira es que trata de desprenderse de lo intelectual desde la intelectualidad. Pero también ahí se encontraría su éxito en caso de lograrlo. Oliveira quiere regresar al territorio, a la vida, después de destruirla, la vida como obsesión eterna: “La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que está ahí al alcance del salto que no damos”. Y, finalmente, comprenderá que todo hallazgo no hace sino abrir la puerta a un nuevo salto. ¿La renuncia a lo absoluto? Quizá sólo la aceptación de la búsqueda eterna como verdadero centro de lo humano, como ese centro que tanto buscaba Horacio sin saber que ya lo poseía.
El primer contrapunto de Horacio Oliveira es la Maga. Frente a su lucidez revestida de torpeza, los otros protagonistas de esa parte de Rayuela, de ese “lado de allá” -que es así como Cortázar bautiza a la capital francesa- parecen simples caricaturas de unos intelectuales que vagan por el mundo de la palabra, la lógica, la abstracción y la imagen, sin lograr jamás captar un solo instante de lo maravilloso, de eso que la Maga posee, sin saberlo, a raudales.
Pero, como hemos dicho, sólo la posesión de lo maravilloso es gratificante cuando se ha luchado por ella y se ha alcanzado de un modo consciente. Podría decirse que hay dos maneras de ser sabio: desde la inocencia más absoluta o desde la sabiduría total, desde una sabiduría que lo abarque todo y así lo unifique.
Oliveira busca, sin duda, la segunda. Y el mensaje de Cortázar parece ser que el hallazgo podría hallarse a partir de la conjunción de ambas actitudes: ya que la sabiduría completa es imposible, ya que la inocencia absoluta es un sueño remoto, podrían conciliarse para así conseguir lo que de otro modo sería inalcanzable.
Ya del “lado de acá”, en Buenos Aires, el que más cerca está de esto es Traveler. Pero Cortázar repudia de nuevo en este personaje cualquier esperanza de una respuesta definitiva. Oliveira y Traveler mantienen una relación de envidia mutua que evidencia que ninguno de los dos ha conseguido encontrar lo que buscaba. El fiel de la balanza será Talita, en la que Oliveira creerá ver una y otra vez a la Maga, Talita que, haciendo equilibrios en un tablón entre las ventanas de Horacio y Traveler, será símbolo y metáfora de la peculiar vinculación entre los dos viejos amigos.
Y, siguiendo con el peregrinar simbólico, Oliveira buscará a continuación un cielo (el ojo de la carpa del círculo) para acabar bajando a los infiernos (la morgue del psiquiátrico). A punto de dar el salto definitivo, Oliveira se dará cuenta de que su búsqueda tampoco acabaría entonces. El posible final retoma el principio, la búsqueda sigue abierta.
No obtiene el lector, por tanto, ninguna respuesta definitiva y sí, sin embargo, muchos interrogantes que bien pudieran ser el revulsivo para el lector adormilado. Acerca de Rayuela dijo Cortázar lo siguiente: “Es un poco la síntesis de mis diez años de vida en París, más los diez años anteriores. Allí hice la tentativa más a fondo de que era capaz en ese momento para plantearme en términos de novela lo que otros, los filósofos, se plantean en términos metafísicos. Es decir, los grandes interrogantes, las grandes preguntas”.
Si, como decía su compatriota Borges, todos los sistemas filosóficos no son más que reconstrucciones ficticias de la realidad, similares a las creaciones literarias hijas de la imaginación humana, en Rayuela esto hace realidad a la inversa. Rayuela, como el propio Cortázar afirma, trata de plantear en términos narrativos las grandes preguntas existenciales de la humanidad. Pero, al contrario que los sistemas filosóficos que intentan encerrar a la realidad en un sistema cerrado de ideas, en Rayuela no se pretende aportar ninguna solución ni ninguna verdad absoluta. No se trata de explicar el mundo, sino de hacer patente la necesidad que de encontrar dicha imposible explicación tienen los hombres.
Cortázar también explicitó la búsqueda y los móviles de Horacio Oliveira: “El problema central para el personaje de Rayuela, con el que yo me identifico en este caso, es que él tiene una visión que podríamos llamar maravillosa de la realidad. Maravillosa en el sentido de que él cree que la realidad cotidiana enmascara una segunda realidad que no es ni misteriosa, ni trascendente, ni teológica, sino que es profundamente humana, pero que por una serie de equivocaciones ha quedado como enmascarada detrás de una realidad prefabricada con muchos años de cultura, una cultura en la que hay maravillas pero también profundas aberraciones, profundas tergiversaciones. Para el personaje de Rayuela habría que proceder por bruscas interrupciones en una realidad más auténtica”.
La maravilla en lo cotidiano es sin duda lo que más preocupó a Cortázar y lo más evidente en sus obras. El artífice de cronopios, famas y otros seres varios, logró integrar lo maravilloso en lo real rompiendo con los límites que la mal llamada literatura de ficción imponía. El tigre que se pasea por el salón, el señor que relata en una carta como de pronto se ha puesto a vomitar conejitos y el problema que esto le supone, sirven no para la evasión de lo real, sino para la más profunda comprensión de la extraña arbitrariedad del mundo humano, de la confusión y el caos en el que el hombre vive, desconociéndose a sí mismo y desconociendo su propia vida y entorno.
Sigue así Cortázar la trayectoria iniciada por Borges, si bien hay bastantes diferencias entre ambos. Cortázar entrará en la tradición de la literatura occidental, abordando los eternos temas de esta: la búsqueda del hombre más auténtico y de una realidad más real.
Los principales obstáculos que encuentra Cortázar para la consecución de estos objetivos -y que señalará una y otra vez a lo largo de Rayuela- son el lenguaje y el uso de categorías lógicas de conocimiento e instrumentos racionales para aprehender la realidad.
Cortázar trata de huir de los viejos moldes de conocimiento que predibujan el mundo. Sólo viéndolo con ojos nuevos podremos empezar a vivir en él verdaderamente. Lo que está reivindicando es que el hombre se despoje de todo su bagaje cultural e histórico, que vuelva a la inocencia. Estas dos posturas frente a la realidad quedan expresadas, por ejemplo, en un momento en que Horacio Oliveira habla de Mondrian y Klee. “Según vos, una tela de Mondrian se basta a sí misma. Ergo, necesita de tu inocencia más que de tu experiencia. Hablo de inocencia edénica, no de estupidez. Fíjate que hasta tu metáfora de estar desnudo delante del cuadro huele a preadanismo. Paradójicamente Klee es mucho más modesto porque exige la múltiple complicidad del espectador, no se basta a sí mismo. En el fondo Klee es historia y Mondrian atemporalidad. Y vos te morís por lo absoluto”.
Y, aunque Oliveira- Cortázar conoce el camino, sabe cómo puede acceder a esa realidad que busca, no es capaz de llegar hasta la meta deseada. Con respecto a la Maga dice: “Solamente Oliveira se daba cuenta de que la Maga se asomaba a cada rato a esas grandes terrazas sin tiempo que todos ellos buscaban dialécticamente.
“-No aprendas datos idiotas -le aconsejaba-. Por qué te vas a poner anteojos si no los necesitás”.
Pero Oliveira no puede librarse de sus gruesos lentes de aumento. Y paradójicamente son ellos los que aumentan su ceguera. La conciencia de eso es quizá el mayor sufrimiento de Horacio. También sobre la Maga dice Horacio: “`Cierra los ojos y da en el blanco’, pensaba Oliveira, `Exactamente el sistema Zen de tirar al arco. Pero da en el blanco simplemente porque no sabe que ese es el sistema. Yo en cambio... Toc toc. Y así vamos.”
Cortázar tenía su teoría estética sumamente elaborada. A partir de un trabajo continuado y de abundantísimas lecturas, Julio Cortázar alcanzó una madurez literaria consciente desde la que se propuso unos objetivos claros, que alcanzan uno de sus máximos niveles en Rayuela.
Lejos de acomodarse, el escritor argentino no huyó nunca de la irónica autocrítica. Así, en el personaje de Morelli el escritor se refleja a sí mismo y hace explícita toda su teoría sobre la novela, pero mantiene un ánimo crítico desmontando en múltiples ocasiones sus propios argumentos.
Muchos críticos han señalado que los capítulos prescindibles de Rayuela son más pasto para estudiosos que una verdadera aportación a la obra. Dicen que se trata de un juego más del escritor y es posible que sí sea. Con los capítulos prescindibles Cortázar trata de crear la antinovela. Pero el “rollo chino” -así lo define él en un momento de la obra -de la primera parte es, en definitiva, lo que realmente sigue implicando y conmoviendo al lector.
Escribir para entender. “Entender, no inteligir: entender”. Y, para ello, destruir lo que ya se nos ha dado como punto de partida, porque sólo así pueden la vida, la palabra o la cultura, volver a nacer para nosotros y, de esta forma, recuperar todo su sentido primigenio.
Rayuela es muchas cosas. Una novela y un juego al mismo tiempo. Una confesión y un revulsivo. Una búsqueda y muchos hallazgos. Pero quizá, ante todo, Rayuela sea una aproximación honesta tanto al lenguaje como a la vida. Una puesta en duda de todo que sirve para hacer llegar un mensaje claro: hay que seguir buscando. Sólo entonces podremos estar seguros de que estamos vivos.

COSTUMBRES






¿Qué es ese impulso (incontenible, en el fondo rutinario, siempre nuevo, un impulso) que puede terminar arrojándonos al abismo de las imágenes estáticas? Si asomarse a una foto es recuperar el aliento de un gesto que puede no haber durado más de un segundo y, sin embargo, se ha hecho eterno en la placidez de su quietud, curiosear en escenas inmóviles también puede ser bastante más que simplemente desglosar los colores del fondo, las luces que se escapan por una esquina, los reflejos en los ojos, los detalles que a simple vista jamás veríamos por la pereza con que se desliza la mirada acostumbrada. Puede haber tantas maneras de disfrutar, reinventar, descubrir, exhibir, revelar lo que hay en una fotografía como deseos de encontrar algo. Se ven, se miran fotos para cobrar multas a los automovilistas; para sentir ese gustito casi arqueológico de asombrarse con las transformaciones urbanas; para lograr que las reuniones familiares se vuelvan más y más densas cuando se quiere ilustrar a algún integrante reciente sobre cómo se veían todos los que conoce cuando iban al jardín y no eran responsables de la ropa que llevaban; para volver a tener una edad irrecuperable; para organizar competencias de horrores en tamaño foto carnet. Pero mientras ella, esa imagen, sigue siendo la misma, la materialidad de luces y sombras que alguna vez, en algún momento, existió en la mirada de quien ha sabido capturarla (el instante atesorado por siempre, que tanto embelesaba a Barthes), el que la contempla, en el acto mismo del contacto, empieza a transformarse, y lo hace con la paciencia sabia y contundente de lo irremediable: ese cambio, sea cual sea, no es tan visible, pero ahí está.
Durante años, desarrollar cierta manía por las fotos le permitió a Niní Marshall, esa mujer sabia en su delirio creativo, mantener una vida paralela: de entrecasa (cuando no era la madre que sometía al oído del público más crítico, su hija Angelita, el material que había escrito y reescrito con un perfeccionismo notable), se ponía en la piel de doña Jovita (la vieja solterona del patriciado argentino que hablaba de la visita de la infanta española en los festejos del Centenario como si acabara de llegar de verla por Avenida de Mayo) para ir labrando un álbum de recuerdos que aún hoy se conserva. Niní andaba siempre a la pesca de alguna de esas postales de estudio en que los y las protagonistas soportaban más peso en ropa y sombreros de los que un cuerpo humano puede concebir. Se encargaba de conseguir algunas, de recolectar las que habían caído en manos de amigos. Las pegaba sobre hojas amarillentas, las acompañaba con flores secas, tarjetitas de visita, dedicatorias improbables de próceres más viejos que Matusalem, versitos ídem de Florentino Ameghino y bigotes dibujados de prepo en rostros dignos de chicas Botticelli. El Museo de la Ciudad, desde hace algunos años a esta parte, ha sabido desarrollar un arte cuidadoso y delirante de la contemplación fotográfica. Trabajos de estudio con familias completas disfrazadas en los roles del momento para que el fogonazo del flash los encontrara a todos y a todas son, como en el caso de Niní pero con el margen de respeto histórico que exigen las circunstancias, el fermento perfecto para epígrafes que rescatan, en la chanza, la dimensión que rodeó a ese ritual tan solemne: la cotidianidad. Abrir una caja olvidada en un rincón puede ser el detonante perfecto del éxtasis antropológico si de golpe y porrazo empiezan a desparramarse rostros conocidos de cuando eran, en realidad, desconocidos: los padres de uno en su juventud (ni hablar de la sensación de triunfo si el trofeo se remonta a épocas aún anteriores), las vacaciones en blanco y negro de vaya una a saber quién en dónde y cuándo, amistades que se han ido perdiendo con el correr del tiempo y otras de las que nadie se acuerda, fiestas rituales horrendas con modas no menos ídem, caritas anacrónicas intentando sonreír debajo de sombrerotes media sombra, sombras grises que la torpeza de un pincel novato dejó en colores sin tener en cuenta los contornos. Como las hermanas de Marge en “Los Simpsons”, todavía hay familias (enteras) que se empeñan en disfrutar los hallazgos, digamos, de años no tan lejanos, a la manera moderna en los ‘70: desplegando una pantalla en medio del living, o aprovechando una pared recién pintada, ubicando el proyector, luchando con el cambiador que se niega a cambiar el slide. Las hay, las hay, y, la verdad, eso también es encantador, casi tanto como saber que hay gente capaz de exhibir en plena biblioteca retratos de hace más de 70 años sin tener idea de quién son los retratados. Porque sobre manías, convengamos, no hay nada escrito.
¿Qué será lo que hay en esas fotos que hipnotiza? Tiene que haber algo más que las ganas de comprobar cuán diferentes pueden ser las cosas con el tiempo, más que recordar algo, más, inclusive, que informarse sobre determinada cuestión. Será, quién sabe, el vértigo de asomarse a los otros con la incertidumbre del que podría llegar a encontrarse allí, en esa foto, en el momento menos esperado, con el rostro más insospechado, hasta en otra vida. Quién sabe. Quizá no sea más que curiosidad. Y puro voyeurismo, claro.

Menesteres de la Historia con Mayúsculas (A pedido de varios)

El viejo partido socialista se estaba quebrando mientras el partido socialista democrático de Repetto iba a permanecer incólume muchos años. Apoyado en la inserción económica del movimiento cooperativo fundado por Juan B Justo y por el propio Repetto, el Partido Socialista, de Alfredo Palacios y Alicia Moreau de Justo, iba a sufrir varias escisiones. Palacios acababa de ganar una banca en el senado contando con el apoyo del Partido Comunista y de la Izquierda Independiente más los votos de franjas del Peronismo proscripto.
Bajo la influencia de la Revolución Cubana y el desprestigio de la política tradicional, se gestaba la aparición de una nueva izquierda de la que Palacios era parte y triunfo. En ese momento el presidente Frondizi evolucionaba francamente hacia la derecha con el apoyo de Estados Unidos en ese momento intransigente con Cuba. En este contexto el Partido Socialista Democrático formaba un bloque intolerante con Frondizi, que terminaría en su derrocamiento golpista.

Anarquismo y Socialismo
El sistema de terrorismo estatal, del conservadurismo argentino, fraude y negociación general de los derechos democráticos hizo que el antiparlamentarismo de los anarquistas, su desconfianza y demás resultara una adaptación realista a los problemas que afrontaba el Movimiento Obrero.
Naturalmente, dice Vaseilles, la represión se volcaba más duramente sobre el movimiento obrero que sobre el resto de los excluidos. En tales condiciones, recurrir a huelgas y a métodos de acción directa, incluida la violencia, resultaban ser la única forma capaz de preocupar a un poder sin intenciones ni capacidad de negociación.
Los socialistas en cambio, consideraban las prácticas del régimen conservador un remanente de “barbarie” que se iría superando con el progreso de una pacífica e ilustrada evolución y no la expresión necesaria de su posición social interna, sus relaciones internacionales, etc.
Luego se formó un ala más modernista, cuyo tema central fue el de un sistema electora sin fraude. Este cambio de las prácticas electorales sólo se logró cuando a la presión interna del radicalismo y a las luchas anarquistas, se le sumó el interés británico por la situación de un país proveedor de materias primas en perspectivas de un enfrentamiento con el Reich Alemán. Aun reconociendo la importancias de esas presiones políticas, el gobierno de Roque Sáenz Peña implicó sin duda una mutación que abrió paso a la experiencia de los gobiernos Radicales. A la primera experiencia de Sufragio Universal, sin fraudes y otras coacciones.
De acuerdo con las identidades ideológicas, ni la identidad ideológica del Socialismo ni de la Oligarquía cambiaron. Queda claro que los socialistas se mantuvieron a la oligarquía siempre en términos de negociación, a pesar de que carecían de un anclaje tan fuerte en lo económico y social como sí la oligarquía.
Así su esquema básico del progreso de la civilización sobre la barbarie quedó incólume. Lo hegemónico en el campo conservador oligárquico era el autoritarismo represivo y fraudulento. Y lo excepcional, la aceptación de una democratización que terminó encarnando R. Sáenz Peña de forma más moderna que interpela la experiencia política desde 1890 a 1916. Sólo que los socialistas no podían ver siquiera el sentido de esa experiencia porque se lo impedía su concepción de Civilización y Barbarie.
La aceptación de las bases del esquema oligárquico “civilización y barbarie” implicó la creencia en que las potencias imperialistas, en especial Gran Bretaña, rancia y Estados Unidos, eran los más excelsos representantes de la “civilización”, lo que los volvió ciegos para los profundos cuestionamientos al funcionamiento del poder imperialista en general que provocaron los horrores de la Primera Guerra Mundial. Como corolario, esa aceptación incidió en su toma de posición contra la Revolución Rusa y a favor de la socialdemocracia que había sido cómplice en la masacre y quedaron fuera de su propia consideración los análisis más radicalizados que promovió el movimiento pacifista durante la Primera guerra mundial.

Visión posterior de esos “Tiempos Heroicos”
A fines de 1935 la “Revista Socialista” publicó una nota de Dickmann titulada “Tiempos heroicos” que refiere a los sucesos de la plaza Lorea ordenada por el Cnel. Ramón Falcón en 1909. El titulo connota una evolución donde esas extremas represiones son cosas del pasado, aunque Dickmann no dice que la represión de los años treinta en Bogotá, contexto de la presidencia de Agustín Justo, eran en cambio civilizadas.
Dickmann dice Vaseilles, cayó del podio directivo del socialismo en 1954 como consecuencia de su acercamiento al “maldito peronismo”, para colmo en compañía de trotskistas.
En cuanto a los recuerdos de Dickmann dice Vaseilles, ellos ratifican el mayor realismo de los anarquistas para juzgar al Estado oligárquico. Mientras los socialistas resolvieron pedir la renuncia del jefe de la policía republicana, los sindicalistas informaron que el comité de huelga sindical había resuelto solicitar solamente la apertura de los locales obreros y la libertad de los presos.
Todo lo que siguió a los sucesos de plaza Lorea les dio la razón: el presidente de la Nación dispuso el estado de sitio, sin ley y ni siquiera decreto del Poder Ejecutivo.
Dickmann pone en el mismo plano a los anteriores gobiernos radicales a los q considera producto del “sufragio universal analfabeto e inconsciente”, sin desdecirse de los gobiernos de Roca, padre e hijo. Este ultimo padre del fraude patriótico y entusiasta de la pertenencia entusiasta argentina al imperio británico.

El joven fundador José Ingegnieros (después Ingenieros)
En la dirección del Partido Socialista tuvo gran influencia en el ascenso de las capas medias porteñas, en parte constituidas por inmigrantes o hijos de inmigrantes. Tal movilidad social induce a un reflejo burgués y moderno en torno de los valores del mérito individual, el que al llegar a los estratos altos, solía entrar en asimilaciones o contradicciones con la platónica ideología “alta”, donde el apellido “patricio” o la equivalencia de “estanciero” con un titulo cuasinobiliario tenían un criterio de valoración de casta y no de clase.
El ascenso social profesional se apoyó en un intenso esfuerzo personal: algo que se destaca en la opinión sobre él de sus contemporáneos, sobre su enorme capacidad de trabajo, subrayada tanto por Ricardo Rojas como por intelectuales europeos que lo trataron. Un resultado fue una extensa obra bien escrita, que ganó un lugar en la historia del ensayo en Argentina. La decisión de esforzarse en sus estudios marca el pasaje de su etapa de socialista a la del profesional positivista con creciente éxito social.
Las posiciones que Ingenieros y Lugones tomaron en la revista “la Montaña” constituyeron un escándalo de época. Al dedicarse al estudio, se volcó a instituciones y publicaciones de medicina legal y criminología.

Socialismo y Radicalismo
El debate parlamentario sobre la aprobación de los plegios de diputados de la provincia de Córdoba a la cual Vaseilles hace referencia en el libro, cuestiona una imagen común en la cultura política argentina acerca de que, ingenuos y poco eficaces, los dirigentes socialistas, han sido de una honestidad a toda prueba.
Por el contrario la actuación de Alvear y muchos concejales radicales fue vergonzosa, así como la del presidente Roberto Ortiz, pues repartió prebendas al oficialismo como también a la “oposición”, todo un prefacio de la Argentina de fin de siglo.
Ahora bien, Ortiz y Alvear compartían un origen común radical antipersonalista y el nacimiento de esta fracción, en confluencia con los conservadores y una fracción socialista independiente se iniciaba en aquellos debates acerca del fraude sobreviviente a 1916.
La división radical fue impulsada, entre otras cuestiones, por intereses económicos y la consolidación de los terratenientes invernadotes, que en alianza con el trust frigorífico comenzaban a expropiar la renta de los criadores de ganado vacuno. Esto constituyo el debate político más sonado bajo la presidencia de Alvear, que conmocionó a la Sociedad Rural. El debate se vuelve a repetir en le década del treinta, aunque con una situación algo más golpeada por la posguerra. La defensa de los criadores fue asumida por De la Torre en la vacancia de un radicalismo “alvearizado”, es decir, con una cúpula “invernadorizada”.
Con Alvear la experiencia de las elecciones secretas y el funcionamiento institucional habían descolocado el antiparlamentarismo de los anarquistas. El partido Comunista acababa de nacer y el Socialista quedaba en una posición destacada como tercero en discordia ante la polaridad entre conservadores y radicales.

El caso del Partido Comunista

El partido Comunista nació como escisión disidente del Partido Socialista. Esta fractura tiene relación con la débil inserción del Partido Socialista en la sociedad, pero más con la orientación, heredada de la ideología dominante, de ordenar la visión del mundo según arquetipos platónicos cuyos topos uranos no es el firmamento sino modelos de sociedades jerarquizadas: civilización – barbarie. La toma platónica de modelos no lleva a la imitación real sino a una auto validación pasiva y simbólica, basada en la fuerza y el prestigio ajenos; lo cual obtura toda creación.
La sociedad argentina es un semillero de las asimetrías contrastantes que así se generan entre los modelos validantes y la práctica local, que arranca con la ideología dominante. La ideología oligárquica, admirando a las potencias imperialistas, castra las potencialidades propias: los remaches que consagran la dependencia y la condición semicolonial, es decir, el polo contrario del dominio imperial en la asimetría.
El quiebre del partido socialista que da luz al surgimiento del Partido Comunista representa también una herencia en el último. Desde luego esa herencia no tenía por qué ser una continuidad, pues la escisión es una ruptura que puede llevar a su repudio o al menos a las revisiones que suelen acompañar a las crisis. De hecho el Partido Comunista mantuvo la herencia platónica pero imprimiéndole características propias y diferenciales. Llevó el platonismo a un perfeccionamiento que el socialismo nunca alcanzó, a partir de tomar con exclusividad a la Unión Soviética como su modelo a seguir.
En la época de la primera experiencia democrática bajo gobiernos radicales, el PC fue una fuerza demasiado pequeña como para generar una disputa por la hegemonía a socialistas y anarquistas o sindicalistas dentro del movimiento obrero. Por eso sería inadecuado juzgar sus posibilidades de ubicarse, como el Partido Socialista, en la oposición al populismo radical, no desde la izquierda, sino más cerca del conservadurismo.
Sin posibilidades de ejercer la vocación, desplegada después, de ser un partido político respetable al poder, quedó en una franja de la izquierda poco influyente, pero no por ello poco productiva. Las claudicaciones socialistas y la declinación del anarquismo lo convirtieron en receptáculo de militantes capaces de dedicación sacrificada, que lograron durante la década de los treinta darle mayor volumen e inserción en el movimiento obrero.

La unión democrática
El golpe militar del 43 fue el único de los tantos golpes militares de nuestra historia que se alzó contra un régimen conservador fraudulento. Esta singularidad se debe ante todo al desconcierto vigente en el bloque oligárquico – militar en función de una definida potencia imperial hegemónica en la zona, dado que el creciente debilitamiento del Reino Unido no había encontrado reemplazante y esto advendría a la segunda Guerra Mundial. A esto se agregaban dos circunstancias más que daban mayor apertura al juego político:
Mientras Estados Unidos propugnaba que Argentina rompiera relaciones con los países del Eje siguiendo las líneas de un “panamericanismo” que no ocultaba la intención de hegemonizar todo el continente, el Reino Unido mantuvo su oposición a tal línea, con una diplomacia a la que no disgustaba el neutralismo argentino, porque seguía usando su influencia para oponerse a quien era su aliado en la guerra mundial, pero que había sido enemigo en la guerra local por el petróleo en el Chaco paraguayo; entonces paradójicamente la diplomacia británica estaba más cerca de su enemigo alemán que la de su aliado.
la guerra aceleró la industrialización sustitutiva en argentina, promoviendo empuje de sus fuerzas productivas. Este hecho fomentó tendencias nacionalistas entre los factores de poder, especialmente en el Ejército.

Se ha señalado que el partido socialista encandilado por su creencia en los valores de la “civilización occidental” aunque dentro de arquetipos más ilustrados y progresistas que los oligarcas, resultó ciego para advertir la responsabilidad compartida por las potencias en el desatamiento de la Primera Guerra Mundial
Pero el Partido Comunista había nacido justamente de la situación contraria y no tenía los mismos dogmas que el Partido Socialista. Y considerando la situación de la Unión Soviética, que recibía los ataques más grandes en su territorio, se solicitaba el apoyo de los países occidentales en la apertura de un segundo frente y el envío de suministros. Sin negar que esto influyera sobre las posiciones internacionales del Partido Comunista argentino, justificando la moderación en razones bélicas, no quiere decir que por eso se debiera resignar las posiciones nacionalistas en contra de la situación neocolonial ni menos contra los monopolios expoliadores ni menos todavía cuando la cuestión influyera sobre los derechos de los trabajadores.
El resultado en definitiva termino siendo que nuevas camadas de dirigentes de base que formarían luego el Partido Laborista, entre los que se destacó Cipriano Reyes terminaron reemplazando la dirección comunista en el gremio sin que la represiva actitud posterior de Perón contra Reyes posibilitara a los sindicalistas del PC a recuperar el terreno perdido.
Tampoco se justifica dice Vaseilles que el partido comunista ni siquiera advirtiera la importancia de que el equilibrio de las fuerzas entre los sectores del poder externo y del interno y su desconcierto es lo que estaba abriendo el espacio democrático que el régimen conservador había cerrado con el fraude. Y no lo advertía a pesar de que era el gobierno militar, que expresaba ese equilibrio y al que acusaba de fascista, el que estaba devolviendo la legalidad en abril del 45, legalidad que los conservadores le habían negado.
La actitud que el partido comunista tomó al recuperar su “legalidad” fue un acto publico con el que celebro esta recuperación poniendo en su palco de honor a varios prohombres del régimen conservador que lo habían perseguido y que en el futuro harían gala del más feroz anticomunismo, como Antonio Santamaría, uno de los terratenientes más ricos de la pampa húmeda, o Manuel V. Ordóñez, cuyo derechismo troglodita tiene pocos parangones en la historia argentina. Esto es una breve reseña que da sentido a lo que en ese acto ocurrió en base a un discurso donde en líneas generales, además de denostar la huelga general y la movilización obrera del 17 de Octubre se criticaba ala Unión Democrática por no incluir en su seno a los “conservadores progresistas” los cuales hasta ellos mismos seguramente tenían conciencia de cuan “espanta votos” eran.

Las oscilaciones bajo el primer peronismo
En febrero del 46, el peronismo triunfó en casi todo el país. Mientras Estados Unidos iniciaba rápida y fuertemente una política hostil contra la URSS, el gobierno peronista haciendo gala de una autonomía diplomática perdida desde el derrocamiento de Irigoyen, establecía relaciones diplomáticas con aquél Estado.
Es difícil imaginar otras presiones internacionales que no fueran las de Estados Unidos para atacar al gobierno peronista o bien intentar que se disciplinaran lo más posible sus militares y el sistema interamericano. También es difícil imaginar otra movilización de masas que no fueran las gremiales tras salarios y otros derechos.
Este viraje no le significo al PC el retorno de la escisión producida por quienes no estaban de acuerdo con la formación de la Unión Democrática, que con Puiggros a la cabeza formarían el Movimiento Obrero Comunista. Durante ese lapso, el PC se autoconcibió como impulsando el costado progresista del peronismo y criticando duramente al resto de los ex integrantes de la Unión Democrática.
No obstante hacia 1950 con la realización de la VI conferencia nacional, se retornó a las anteriores posiciones básicamente antiperonistas, desconociendo la tesis aprobada por el XI Congreso y realizando un decidido elogio del bloque de diputados nacionales de la UCR, como expresión de democracia. Esto provocó una nueva escisión en el PC de un grupo de cuadros y militantes que se agruparon bajo la defensa de la tesis del XI Congreso. En 1951 los elogios al radicalismo cayeron. Las autoridades de la UCR expulsaron a varios afiliados bajo el cargo de simpatizar con el PC. En este mismo año se promulga el voto femenino y la fórmula presidencial peronista triunfó con una mayoría de votos superior a la del 46. En ese año la dirección del PC encabezada por Alcira de la Peña y Juan José Real retomó la línea del XI Congreso, profundizando el acercamiento al peronismo y reiterando las anteriores críticas a la oposición.
Dado el efecto casi nulo que quedaba del comunismo en los sindicatos, aparecieron movimientos estudiantiles, juveniles. Federación Juvenil. Universitarios comunistas en los centros reformistas a los que pertenecían, de allí eran opositores al gobierno. La mayoría de estos militantes universitarios no fueron aceptados en las organizaciones de la Confederación General Universitaria (cuadro de derecha que el peronismo había hecho en las universidades desde el 46). Fueron ganando un desprestigio que se acentuó cuando su partido, bajo la conducción de Codovilla desconoció este viraje y les ordenó retornar a los centros reformistas, que en muchos casos ratificaron sus expulsiones.

Después de 1955
En este tiempo toda la izquierda tradicional argentina entro en una crisis casi definitiva, naciendo una nueva izquierda que, aunque conmovió la vida nacional por la acción de sus formaciones armadas, tampoco logró convertirse en una fuerza política.
La crisis del partido socialista fue más rápida que la del partido comunista, lo que debe atribuirse a la mejor adecuación al maniqueísmo autoritario que este último organizó alrededor de la admiración por la URSS y la dependencia política de Moscú., aunque su estabilidad sería muy resquebrajada tanto por la irrupción de la Revolución Cubana como por el conflicto sino – soviético.
Cuando comenzaban estas conmociones en febrero del 63 el PC realizó su XII Congreso. En el informe de Codovilla, que integra parte principal de las conclusiones del mismo, hay frecuentes alusiones a una coherencia entre ellas y las tesis del XI Congreso, lo que constituye una muestra platónica de desprecio por la memoria y también por las percepciones mas elementales de la conciencia vulgar.
Cabe señalar respecto de las escisiones del partido comunista que lo que Codovilla promueve es elementalmente opuesto o gira en contra de los principios elementales del materialismo dialéctico. Codovilla habla de los “principios inmortales del marxismo – leninismo” y no hace falta ser adivino, dice Vaseilles, para saber que de esa inmortalidad se sigue que alguien “inspiró siempre su actividad” en esos inmortales principios. En efecto el autor se refiere al Partido Comunista encabezado por el propio Codovilla. Lo que se deriva de esto es el giro a la izquierda del peronismo, ni más ni menos.

El culto a la personalidad
El culto a la personalidad ha sido una nota común de la mayoría de los partidos de la III Internacional y es correlativo de una concepción de la política y el Estado, aunque sea de una forma extrema de verticalismo y dogmatismo, aunque reconozca variaciones importantes según cada caso. Pero se inserta dentro de historias particulares muy disímiles: no es lo mismo el culto a la personalidad de líderes triunfantes en guerras de liberación y revoluciones, como Mao o Tito, que en jefes mediocres como Codovilla.
En el PC argentino hubo una gran reivindicación del papel de Stalin, hubo versión imitativa del culto a la personalidad. En 1954, Codovilla cumplió sesenta años y con ese motivo fue editado un pequeño libro de homenaje. Exactamente igual que la celebración del septuagésimo cumpleaños de Stalin, que la revista del PC también homenajeó.

El culto a la infalibilidad soviética
Una vez muerto Stalin, las diatribas contra el maoísmo y los chinos ocuparon la atención principal de la condena de herejías por parte del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y sus seguidores como el PC argentino. Y es que la desestalinización trajo un cierto ocaso del culto a la personalidad, pero en modo alguno el del PCUS
Volviendo a Argentina, en el mencionado XII Congreso, Codovilla no sólo veía claramente el “giro de la izquierda” del peronismo y ayudaba a producirlo sino que también se iluminaba con el paso al comunismo de la Unión Soviética.
Codovilla acusa a los chinos de ser “cismáticos – trotskistas” pero se ensaña asimismo con el Partido del Trabajo en Albania como inadmisible ejemplo de la pretensión de que el PCUS haga autocrítica.
China y Albania estaban lejos, tanto como la URSS, pero Cuba estaba cerca y su sorprendente revolución y su llamado a la lucha latinoamericana encontraban eco creciente en la sociedad argentina, especialmente entre los jóvenes, lo que le generó al PC un flanco de desgaste más importante que los otros casos.
Mas tarde que el partido socialista, el PC entró desde entonces en un proceso creciente de disolución, que se remató cuando se derrumbó la creencia de que la URSS era la expresión misma del “cielo socialista”, dentro de la cabal imitación del platonismo maniqueo oligárquico y cuando la expresión más cruda del derechismo despótico del bloque oligárquico – militar encabezado por Videla encontró al PC local con una postura de complicidad.

Cuerpos: la materia de la posmodernidad

Las mujeres en la Argentina fueron las protagonistas principales, frente al impacto que produjo en sus familias y en la sociedad la consagración del modelo neoliberal de la década del ‘90, que arrasara con industrias y empresas públicas. Allí salieron, renunciando a satisfacer la necesidad de su propia realización personal, a reemplazar a sus parejas varones que perdieron su trabajo, con la importación de productos que competían con los nacionales o con la política de privatizaciones, para conseguir el ingreso necesario para sostener sus hogares. Muchos hogares se desintegraron como consecuencia de esa crisis, que también afectó psicológicamente a los varones, desplazándolos del lugar principal en una cultura patriarcal que le exigía ser el “proveedor”.
Así llegamos a casi un 30% de hogares sostenidos por jefas de familia mujeres. Y cada vez que ellas pusieron ese muro de contención familiar frente a la crisis, aun con costos personales terribles, lo hicieron con recursos obtenidos en situaciones casi de explotación, sin protección legal.
Otras tantas lucharon contra las secuelas del terrorismo del Estado y lo hicieron defendiendo el valor de la justicia y la verdad para reconstruir con dignidad una nación democrática. Y lo siguen haciendo hoy, para remover los obstáculos que han impedido el juzgamiento de los responsables de los crímenes de la dictadura, consagrando la impunidad.
Muchas más, militantes silenciosas de las organizaciones sociales, de la política, de la actividad sindical, ejerciendo la docencia para recuperar una cultura con valores, en labores públicas o privadas, también dan su testimonio diario para la construcción de la sociedad con la que todos soñamos.
En reconocimiento a ellas, es que las mujeres políticas no podemos agotar la competencia electoral en una mera disputa de espacios de poder, al estilo de los valores. Y debemos por lo tanto, construir los consensos necesarios para superar la confrontación estéril que hasta hoy sólo ha dividido el campo popular en perjuicio del propio pueblo.
Sirven nuestros espacios, si desde ellos somos capaces de poner en cuestión el modelo de dominación de los poderosos sobre los débiles, si luchamos para hacer realidad los sueños, si creamos oportunidades, si de cada idea instrumentamos una política pública de aplicación universal, si democratizamos las estructuras del poder, si sembramos para que otros cosechen en mayores espacios de bienestar.
Para eso tenemos los instrumentos: los partidos políticos, las organizaciones sociales, los cuerpos parlamentarios, la discusión del presupuesto, la reforma del Estado, la educación. Hay que usarlos. Pero para eso es necesario incorporar una perspectiva estratégica que nos permita trabajar en los plazos mediatos y largos. Porque la tarea no es fácil. Pero el desafío vale la pena.
Es necesario confluir en la recuperación del sentido humano de la política y de una cultura de valores esencialmente humanos y morales. En ese esquema puede asegurarse la equidad, las responsabilidades compartidas enel ámbito familiar y público, porque el sistema se fortalece con el protagonismo paritario de hombres y mujeres.
Es una simplificación torpe y malintencionada pensar la disputa electoral sólo como el mecanismo de distribución de cargos. Siempre debe haber confrontación de modelos, de sociedad, de distribución versus concentración. El pueblo debe poder elegir libremente cómo quiere vivir de acuerdo a lo que, con seguridad, cada candidato o partido hará en caso de ganar. Y para eso, es imprescindible recuperar previsibilidad para la política, sinceridad en la palabra y coherencia en las conductas.
La democracia es mucho más que una periódica oportunidad del ciudadano para elegir. Los elegidos tienen menos derechos que obligaciones. Y la sociedad debe ejercer el control de gestión a través del ejercicio de su derecho de acceso a la información sobre la administración pública que transparenta las cuentas y hace más eficientes los gastos.
El Progresismo es el avance de la sociedad hacia lo que ella espera de sí misma. Es tiempo por lo tanto, de definir con claridad adónde vamos. Y en esto las mujeres tenemos mucho por decir.

10 de marzo de 2007

Gatos con Botas ·* .

Eramos varios, no recuerod porque... y cruzamos como escapándonos una piletaEn el fondo veo alguien ahogado en estado avanzado, y luego una chica que estaba en nuestro grupo, pero era una boluda, ahogada.. Y digo... Esta chica esta ahogandose... y me responden, ya fue, se ahogó (con tono de que no importa porque era una boluda) y yo la saco para ver si estaba muerta. Uno me ayuda un poco y lapone en posición de costado y ella vacía agua de su boca, y su corazón latía, le pido a uno rgande que le haga primeros auxilios y este dijo que estaba muerta, le digo que el corazón latía y se acerca... cuando iba volviendo todos la firmaban, como si fuera un perro y como si fuera un yeso lo firmaban, y yo quería que ella sepa que fui yo el que se puso las pilas, porque si bien no me "interesaba" me parecía linda y quería tener su retribución... No concluyó.
_________________________
"Más aca de los sueños, me atrevo a manifestar pensamientos en tono compuesto por sensaciones encontradas, aunque no ya alarmantes sino en tono de contemplación" pensaba sin ningún alarme.Cerca de la lluvia, sin sombrero ni zapatos, se detenía a pensar una vez mas el sujeto de las mayores incógnitas. Se sabía que al pasar los andantes sujetos lo miraban extrañados por tan incómodo ritual. El escarmiento, el mirar profundo, sin duda no eran acontecimientos cotidianos en la vorágine diaria. Aunque sin lograr más respuestas que preguntas, vagabundeaba sin sonrisa exterior, pero se sentía, hasta par alos mas ecépticos una extraña radiación de paz emergente de aquel, un sujeto aparentemente oscuro. Digo aparentemente, no ya por su cualidad interior sino por la respuesta de la mirada del andar externo desde las calles, desde los ojos de los que pertenecen, al menos para él, y también para mi, al marco estático que encierra dentro ideas ajenas al marco. Esas eran las que sacudían los intentos de rutina mecánica del sujeto claro, u oscuro, o de ambas condiciones al a vez, que él sin duda no lograba esquivar en su proceso de interpretación de. El cantinero veia como con delicadesa y seguridad se abría la única puerta del bar, y el que no usaba sombrero se acercaba a la mesa pequeña, setabase y tiraábase hacia el respaldo a la espera de un ofrecimiento de algún mesero de la "orden" para consumir algo. Un mojito era habitualmente lo que producia en él sensaciones de sutileza y sabor sin fin que se encargaba de mantenerlo en el paladar y sonreir mientras no dejaba de pensar...Hubo una noche que un personaje, pelo tipo rubio mas oscuro, chiva pequeña y prolija, se acercó y con tono amistazo lo saludo en voz alta atribuyendo su carácteristica mas evidente para los que pertenecíamos al mundo de los marcos; le dijo ... ey! cómo anda el misterio?. Cada toque cotidiano sumaba en él una pieza mas para el rompecabezas cada vez mas grande e incompleto que se había propuesto decifrar, ese rompecabezas, quizas no era mas que quel espacio dentro del marco que todos sestienen pero que por su posición periférica, no logran verlo ni formar parte.
___________________
Sonriendo, carcajando, burlando, señalando y riendo exaltado, pasaba el gato con botas. En la tv mostraban las risas, las señales, las carcajadas, y las gatas con botas tapadas de metáforas vanidosas... En la calle, por mil lados, gatos con botas.

Daniel Dandan
10·3·2007

24 de febrero de 2007

Resignificar-ME

La ardua actividad de resignificación de sentidos previos que nosotros hacemos de las cosas que nos interpelan, cómo todo lo que nos rodea está allí mediando nuestro aparato sensitivo, nuestra inteligibilidad del mundo con todo lo externo a nosotros, sobre lo cual nos tenemos que apropiar algun tipo de sentido para poder entenderlo. Cómo es la soberbia humana que no nos permite dejar de entender, o de decodificar determinados objetos, signos, símbolos, elementos, independientemente de qué sean estos o a qué ámbito pertenezcan, posiblemente ni siquiera se correspondan con el campo de actividades o intereses, aficiones (como más les guste a ustedes) que apropiamos como nuestro, como sustancialmente nuestro. De todas formas, no zafa. Siempre involuntariamente le forzamos algun sentido para hacer entendible eso que vemos, escuchamos, sentimos, golpeamos, tocamos, amamos, vemos, vemos, vemos.
Hace casi un año, mi lugar físico de pertenencia cambió y con él también cambiaron algunos espacios de pertenencia simbólicos. No voy a citar a la totalidad de personas que, miles de años antes que yo, descubrieron que esto suele pasar. Pero sí resulta importante señalar que a mi no-me-tenia-que-pasar.
Cuando Oliveira viaja a Paris escapandose del peronismo del '47 y buscando algun tipo de sentido a la vida, tenia al menos un objetivo. Si despues lo encuentra, no lo encuentra, aprende algo, no aprende nada, se suicida o sigue vivo y aprende algo nuevo de Traveler y Talita, eso lo dejo a su criterio de interpretación en el momento en que dejen entrar esa Rayuela en sus vidas. Por qué hay tantas interpretaciones de ese final? Realmente no lo sé. Evidentemente cada uno pone mucho de su mundo, mucho de su sentido común, de sus formas de percepción de las sensibilidades, mucho de su subjetividad (que es lo único q sabemos que es 100% nuestro) y aporta su granito de arena a esta gran "arena simbólica" de interpretaciones. Obviamente nada está cerrado. Pero eso será objeto de discusión para otro momento.
Retomando, cuando yo tuve que cambiar de lugar físico de pertenencia (digo "tuve" porque no fue una elección, sino una eventualidad) pensé que nada modificaría mi forma de vida, mi escala de valores, mis costumbres y afectos
(uno siempre se aferra a esa escala como si realmente la hubiera hecho uno, y no estuviera arraigada en toda una red de significaciones que apenas podemos vislumbrar, que irónico). No obstante, con el correr del tiempo me di cuenta de que yo habia cambiado. Me di cuenta de lo "caro" que salía para mi círculo social ese cambio. De golpe se me reclamaba presencia, se me reclamaba atención, se me reclamaba 'responsabilidad'. Hay personas que realmente consideran estar por encima de otras, tal vez con un dejo de soberbia, de amor propio exacerbado, no importa... pero se ubican por encima de uno para marcar lo bueno y lo malo. Una suerte de clase de moral y ética de "como ser persona querible" altamente egocéntrica, que nada tiene de relativa y que nada aporta de ayuda, si esa fuera la intención. Esos reclamos provenían de pares, de personas iguales a mí, que habrían sufrido más o menos, o igual, o no habían sufrido porque no tienen esa misma sensibilidad, o sí, pero no les gusta tenerla... vaya uno a saber.
Ahora bien, vale una aclaración: ese cambio que pude ver gracias a la benevolencia de la clase de personas a las que me remití previamente, me agradaba. Era un cambio favorable, un cambio bueno en mí. Me transformaba lentamente en una mujer entera, con ambiciones profesionales, enamorada de su carrera, que volvia a soñar con escribir, con aprender cosas nuevas todo el tiempo, que volvia a creer en ella y en su potencial para lograr objetivos personales. De esta forma, comprometida con los patrones nuevos que estaba empezando a ponderar, a privilegiar.
Despues de 10 años, esta jóven muchachita había vuelto a creer en ella... ¿No les resulta altamente positivo?
Me predispuse positivamente a mirar bien adentro a cada una de las personas que conocia para lograr sacar parte de su aura y ver qué quiero de cada una de estas personas, y me di cuenta de que hay mucha gente hermosa a la que estaba descuidando, porque históricamente uno cree que "los amigos eternos..." y está bien, hasta que un dia tus amigos eternos ya no comparten nada de vos y te consideran una persona deshonesta con vos misma (claro, cuando uno cambia y el otro no entiende el cambio y no lo acompaña, todas tus actitudes en la interacción cotidiana con esa persona y con el mundo, serán totalmente extrañas y, por ende, serán juzgadas).
Mal o bien, es la ley de la vida, es la ley de la adolescencia de aceptación del otro. Es la ley del quiero lo que no tengo pero si lo tenes me molesta entonces mejor no lo quiero.
Es La Maga en el Pont des Art, mirando el Sena, o parada junto a un gato en alguna tarraza del Barrio Latino de Paris... (sin Horacio, claro)
¿Por qué empecé diciendo que el cambio de lugar físico de pertenencia (mi barrio si se quiere) era uno de los factores del cambio en otros niveles? Bueno, muy personalmente creo que el hecho de alejarse aunque sean cien metros de tu habitual rutina diaria y tener que hacer un giro (no necesariamente vertiginoso, pero un giro al fín) en tu vida para adecuarte a esos nuevos cien metros más allá, a esos "otros lados" que tienen capitulos prescindibles o no (eso depende de la elección de cada uno) es directamente determinante de tu interacción con el medio, con la gente, con el aire del lugar, con la totalidad de 'cosas' para no dejar de lado lo grotesco, lo ordinario, que te pueden llegar a rodear. La elección de hacer de eso algo prescidible o imprescindible queda bajo una de las pocas cosas conscientes que podemos hacer, elecciones. Y no digo que sean siempre conscientes, digo que son mas conscientes que lo que suponemos que estamso eligiendo y es mera costumbre. La imágen que tenemos de nosotros mismos está muy anclada en lo tradicional en lo que teníamos, éramos, en lo que fuimos. Es muy dificil mirarse en el espejo y reencontrarse. Es dificil reencontrarse por fuera incluso del cuerpo, mejor dicho: por dentro.
Esencialmente hay cambios, y a mi modo de ver todos los cambios son altamente positivos. Inlcuso aquellos que por un momento nos exceden.
Pero como todo lo que hacemos a diario es resignificar el mundo a través de nuestro sistema de sentidos y a través de nuestras escalas jerarquicamente posicionadas de valores (que si se ponen a pensar nunca la cambiaron) entonces, todo lo que hay ahora, cuando mirás para todos lados preguntándote "qué dice esta mina", puede cambiar de forma.

Puntos de Vista (E. Galeano)

Desde el punto de vista del sur, el verano del norte es invierno.
Desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía.
Donde los hindúes ven una vaca sagrada, otros ven una gran hamburguesa.
Desde el punto de vista de Hipocrates, Galeno, Maimonides y Paracelso, existía una enfermedad llamada indigestión, pero no existía una enfermedad llamada hambre.
Desde el punto de vista de sus vecinos del pueblo de Cardona, el Toto Zaugg, que andaba con la misma ropa en verano y en invierno, era un hombre admirable:
-El Toto nunca tiene frío -decían.
El no decía nada. Frío tenia, pero no tenia abrigo.
Desde el punto de vista del búho, del murciélago, del bohemio y del ladrón, el crepúsculo es la hora del desayuno.
La lluvia es una maldición para el turista y una buena noticia para el campesino.
Desde el punto de vista del nativo, el pintoresco es el turista.
Desde el punto de vista de los indios de las islas del mar Caribe, Cristóbal Colon, con su sombrero de plumas y su capa de terciopelo rojo, era un papagayo de dimensiones jamás vistas.
Desde el punto de vista del oriente del mundo, el día del occidente es noche.
En la India, quienes llevan luto visten de blanco.
En la Europa antigua, el negro, color de la tierra fecunda, era el color de la vida, y el blanco, color de los huesos, era el color de la muerte.
Según los viejos sabios de la región colombiana del Choco, Adán y Eva eran negros y negros eran sus hijos Cain y Abel. Cuando Cain mato a su hermano de un garrotazo, tronaron las iras de Dios. Ante las furias del señor, el asesino palideció de culpa y miedo, y tanto palideció que blanco quedo hasta el fin de sus días. Los blancos somos, todos, hijos de Cain.
Si Eva hubiera escrito el Génesis, ?como seria la primera noche de amor del genero humano? Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca le dijo que parirás con dolor y tu marido te dominara. Que todas esas son puras mentiras que Adán contó a la prensa.
Si las Santas Apostolas hubieran escrito los Evangelios, ¿como seria la primera noche de la era cristiana?
San José, contarían las Apostalas, estaba de mal humor. El era el único que tenia cara larga en aquel pesebre donde el niño Jesús, recién nacido, resplandecía en su cuna de paja. Todos sonreían: la Virgen María, los angelitos, los pastores, las ovejas, el buey, el asno, los magos venidos del Oriente y la estrella que los había conducido hasta Belén de Judea.
Todos sonreían, menos uno. San José, sombrío, murmuro:
-Yo quería una nena.
En la selva, ¿llaman ley de la ciudad a la costumbre de devorar al mas débil?
Desde el punto de vista de un pueblo enfermo, ¿que significa la moneda sana?
La venta de armas es una buena noticia para la economía, pero no es tan buena para sus difuntos.
Desde el punto de vista del presidente Fujimori, esta muy bien asaltar al Poder Legislativo y al Poder Judicial, delitos que fueron premiados con su reelección, pero esta muy mal asaltar una embajada, delito que fue castigado con una aplaudida carnicería

Ciudad y Cultura. La nueva venezuela: ¿Buenos Aires?

En los últimos años, se aprecia un substancial esfuerzo por asentar las bases para nuevos enfoques sobre la Urdimbre Cultural venezolana; pero particularmente el tema de la "ciudad como objeto de consumo cultural", su fenomenología e infraestructura (instituciones culturales, instrumentos de promoción y formación, soportes, equipamientos colectivos singulares, etc.), recurriendo a metonimias del intersticio -como la calle, el 'deambular', o el tráfico- ha adquirido una relevancia superior a la que se le había dado en años anteriores. Este hecho se debe a que la ciudad no es solamente una construcción material y física, también es un espacio que alberga pensamientos, creencias, costumbres, tradiciones, hábitos y formas de vida del individuo que la habita, que nos testimonian sobre las identidades y culturas que conforman el apego a los lugares urbanos. No son extraño, por lo mismo, que contemporáneamente vuelve a plantearse en el centro de los estudios culturales y comunicacionales la aproximación a la ciudad desde los espacios domésticos y desde los espacios públicos, éstos últimos considerados como los lugares del surgimiento de una cultura propia de la ciudad; los problemas de la ciudad como textura de vida pública, sociabilidad y urbanidad; los nuevos modos de relacionarnos, integrarnos y distinguirnos en los lugares públicos que expresan la existencia de diversas matrices culturales cuyos "actores" participan activamente en la conformación de la cultura urbana; la concepción del espacio y los tipos sociales de intermediación -mucho más allá de la calle, la plaza y el parque- como escenarios de conflictos por aquello que la sociedad produce y por las maneras de usarlo, por consiguiente, lo que significa el ejercicio de la ciudadanía a través de las prácticas de consumo cultural, el cual desborda la esfera de las interacciones políticas clásicas sujetas a las reglas abstractas de la democracia.
En
ningún otro territorio se hace tan visible lo que la crisis de la modernidad tiene de envergadura histórica; es en las ciudades donde se percibe la mutabilidad de un orden consideradas hoy por muchos como aglomeraciones de caos, violencia y contaminación, imposibles de manejar; la crisis de una organización del espacio y del tiempo urbanos pensados en términos de información/tráfico/flujo peatonal que revelan ahora con frecuencia los estigmas de su mayor pobreza. La crisis de la modernidad arrancó en la ciudad, por tanto, ha pasado ser ese lugar clave en el cual se hace más evidente que ningún otro "la crisis de lo público": el estallido de lo que entendíamos por vida, ambiente y "enclaves" públicos dentro del conjunto de la ciudad, para comprender las fuentes de identidades que se encuentran ancladas en ella. De esta manera, hoy en día la conducta pública es más acerca de observar y el conocimiento que se adquiere en público es más visual desembocando en la paradoja moderna de visibilidad y aislamiento, una clase especial de espacio de apariencia.
De igual forma, lo privado y lo público se entremezclan; el horizonte simbólico de los espacios públicos de comunicación se ha desplazado hacia el consumo familiar de las nuevas tecnologías de información y medios de comunicación en el ámbito doméstico. Pese a ello, las ciudades siguen funcionando como poderosos imanes que atraen una heterogeneidad de culturas, costumbres y expectativas cada vez más políglota, abigarrada y en permanente cambio. Se puede hablar de una crisis, pero no acerca de la pérdida de la vida pública sino de los problemas de no haberle puesto atención en forma crítica a su transformación, como si la cultura de la ciudad por la que vivimos, pensamos y actuamos significativamente en la vida social y, las imágenes de la ciudad que organizan, nombran y definen el uso del espacio público urbano fuesen exclusivamente asunto de burócratas, leyes, ordenanzas municipales y arreglos organizacionales de mayor o menor cuantía.
M
ás que nunca, la ciudad sé esta volviendo una especie de encrucijada donde percibimos que se concentran, sintetiza y contradicen la mayoría de las dimensiones que se afirman sobre una comunidad interpretativa; esto es, redes del intercambio plural donde todos participamos en la configuración de un país que aspiramos a vivir en común. Al volvernos más sensibles a la exigencia de una "ciudad como acontecimiento cultural" que permita el desarrollo de una visión de transformación a largo plazo de la vida pública que hable a la ciudad en una perspectiva histórica, todo ello para intentar asegurar un idioma identificativo territorial según el uso y la interiorización que de una práctica hace el hombre en la construcción imaginaria de su propia urbanización social, esto supone que ya no existen análisis sobre la multiculturalidad urbana de la ciudad que pueda prescindir de los espacios -no solamente definidos por los caracteres empíricos de la naturaleza- por donde transitan y se apropian de la memoria colectiva quienes lo habitan. Una de las maneras de comprender lo que son las ciudades como "acontecimientos públicos" son mirándolas como espacio de comunicación.

El Cerebro del Agente de Policia. Por Alfred Jarry.


Sin duda se recordará este reciente y lamentable asunto: al ser practicada la autopsia, se halló la caja craneana de un agente de policía vacía de todo rastro de cerebro y rellena, en cambio, de diarios viejos. La opinión pública se conmovió y asombró por lo que fue calificado de macabra mistificación. Estamos también dolorosamente conmovidos, pero de ninguna manera asombrados. No vemos por qué se esperaba descubrir otra cosa que la que se ha descubierto efectivamente en el cráneo del agente de policía. La difusión de las noticias impresas es una de las glorias de este siglo de progreso; en todo caso, no queda duda de que esta mercadería es menos rara que la sustancia cerebral. ¿A quién de nosotros no le ha ocurrido infinitamente más a menudo tener en las manos un diario, viejo o del día, antes que una parcela, aunque fuera pequeña, de cerebro de agente de policía? Con mayor razón, sería ocioso exigir de esas oscuras y mal remuneradas víctimas del deber que, ante el primer requerimiento, puedan presentar un cerebro entero. Y, por otra parte, el hecho está allí: eran diarios. El resultado de esta autopsia no dejará de provocar un saludable terror en el ánimo de los malhechores. De aquí en más, ¿cuál será el atracador o el bandido que vaya a arriesgarse a hacerse saltar la tapa de su propio cerebro por un adversario que, por su parte, se expone a un daño tan anodino como el que puede producir una aguja de ropavejero en un tacho de basuras? Quizás, a algunos demasiado escrupulosos pueda parecerles en cierta manera desleal recurrir a semejantes subterfugios para defender a la sociedad. Pero deberán reflexionar que tan noble función no conoce subterfugios. Sería un deplorable abuso acusar a la Prefectura de Policía. No negamos a esta administración el derecho de munir de papel a sus agentes. Sabemos que nuestros padres marcharon contra el enemigo calzados con borceguíes también de papel y no ha de ser eso lo que nos impida clamar indomable y eternamente, si es necesario, por la Revancha. Pretendemos solamente examinar cuáles eran los diarios de que estaba confeccionado el cerebro del agente de policía. Aquí se entristecen el moralista y hombre culto. ¡Ah!, eran La Gaudriole, el último número de Fin de Siécle y una cantidad de publicaciones algo más que frívolas algunas de ellas traídas dé Bélgica de contrabando. He ahí algo que aclara ciertos actos de la policía, hasta hoy inexplicables, especialmente los que causaron la muerte de héroe de este asunto. Nuestro hombre quiso, si recordamos bien, detener por exceso de velocidad al conductor de un coche que se hallaba estacionado, y el cochero, queriendo corregir su infracción, sólo atinó, lógicamente, a hacer retroceder su coche. De allí la peligrosa caída del agente, que se hallaba detrás. No obstante, recobró sus fuerzas, luego de unos días de reposo, pero, al ser intimado a recobrar al mismo tiempo su puesto de servicio, murió repentinamente. La responsabilidad de tales hechos atañe indudablemente a la incuria de la administración policial, que en adelante controle mejor la composición de los lóbulos cerebrales de sus agentes, que la verifique, si es menester, por trepanación, previa a todo nombramiento definitivo; que la pericia médico-legal sólo encuentre en sus cráneos... No digamos una colección de La Revue Blanche y de Le Cri de Paris, lo cual sería prematuro en una primera reforma; tampoco nuestras obras completas: a ello se opone nuestra natural modestia, tanto más que esos agentes, encargados de velar por el reposo de los ciudadanos, constituirían más bien un peligro público con la cabeza así rellenada. He aquí algunas de las obras recomendables en nuestra opinión para el uso; 1) El Código Penal, 2) Un plano de las calles de París, con la nomenclatura de los distritos, el cual coronaría el conjunto y representaría agradablemente, con su división geográfica, un simulacro de circunvoluciones cerebrales: se lo consultaría sin peligro para su portador por medio de una lupa, fijada luego de la trepanación; 3) un reducido número de tomos del gran diccionario de Policía, si nos arriesgamos a prejuzgar por su nombre: La Rousse y sobre todo, una rigurosa selección de opúsculos de los miembros más notorios de la Liga contra el abuso de tabaco.

NO CALLAR . · Elevar las voces

La radio comunitaria se ha convertido, con el pasar de los años, en una herramienta indispensable para el desarrollo de las comunidades. Las personas pueden reconocerse, identificarse y, además, comunicarse entre ellas.
Cada radio comunitaria tiene su tonalidad bien modulada con la imagen de sus interlocutores. Lo importante es la búsqueda de la diferencia.
La radio comunitaria es un factor de acercamiento, un puente, un paso hacia el otro, no para que el otro se convierta en los que nosotros somos, sino para que él pueda ser lo que es. Esa es la verdadera misión de las radios comunitarias. ¿No es el sentido más profundo de la cultura el de hacer tomar conciencia a las personas de la grandeza que existe en ellas?

Somos un relato colectivo que circula para discutir con otros. Agentes con consecuencias. Con testimonios, declaraciones y diálogos. Que cuentan la realidad para poder trasnformarla.
Este es un espacio de encuentros. En el que un diálogo puede ser el principio de una acción colectiva. En el que nuestra capacidad de hacer puede cambiar las reglas.
Este es un grito! Un grito que dice “no” a la reproducción planificada de la injusticia y la desigualdad. Es es el soporte material de un ritmo. Su danza de sonidos, de ruidos, de gestos, de marcas, de golpes. El ritmo propio de mujeres y hombres que construyen comunidad.
Es su sentido. Donde intercambiar no es vender, aprender no es someterse, producir no es reproducir y el placer no es egoísmo. Esto es una red du búsqueda, su encuentro con otras tribus. La negación de la autosuficiencia. Una propuesta...

Leyenda Sioux

Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu....
- Nos amamos...- empezó el joven
- Y nos vamos a casar....- dijo ella.
- Y nos queremos tanto que tenemos miedo...queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán... algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos...que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte.
- Por favor...-repitieron – hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes... tan enamorados...y tan anhelantes esperando su palabra...
- Hay algo....-dijo el viejo- pero no sé...es una tarea muy difícil y sacrificada...
- Nube Azul... -dijo el brujo- ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos... deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte... si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de luna llena...¿Comprendiste?
- Y tú, Toro Bravo...-siguió el brujo- deberás escalar la montaña del trueno...cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, y solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva...el mismo día en que vendrá Nube Azul... Salgan ahora!
Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron a cumplir la misión encomendada... ella hacia el norte y él hacia el sur...
El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con las bolsas que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas...eran verdaderamente hermosos ejemplares...
- Y ahora qué haremos...-preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
- No – dijo el viejo.
- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne?- propuso la joven.
- No - repitió el viejo.- Harán lo que les digo: tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con esta tiras de cuero... cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres...
El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros...el águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero sólo consiguieron revolcarse por el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre sí hasta lastimarse....
Este es el conjuro. Jamás olviden lo que han visto... son ustedes como un águila y un halcón... si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose... sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse el uno al otro...
Si quieren que el amor entre ustedes perdure...

“Vuelen juntos...pero jamás atados”.

quedarse las cosas movimiento dejar ser estar

sali a la calle del cafe de un bar en el que habia aire acondicionado por su dueño, o por el anhelo de este para que los clientes entren disfruten compren y se vayan para volver a entrar otros asi seguir con lo suyo. yo me quede como cuarenta minutos mientras escuchaba musica y tomaba un café con leche sin tres mediaslunas porque no le quedaban y lo acompañe con un alfajor y un bomboncito más feo que lo que no se espera. sali a la calle y el dia me dijo hola, hay un lindo clima para disfrutar, y disfrutar es mucho. pero no pude y me meti en un ciber aver que tan bien se disfrutaba y resultó ser un horno y sin pan que se caliente, solo cuerpos sudados por el calor de la refractacion de no se que cosa ni me importa. asi que aca se termina todo, no quiero mas de esto que me pasa, pero como pasa espero quetermine y asi surge otra cosa, el movimiento que le llaman. las cosas tienen movimiento y en cuanto uno quiere dominarlo todo se empeora producto del estancamiento, las cosas tiene movimiento, pero los hombres tienen la posibilidad de generar cosas o de aletargarlas, cuando no se domina se aletarga. y cunado se busca aletargar es peor. porque es la equivocacion misma. chau, no vaya a ser cosa de que me quede.