24 de febrero de 2007

NO CALLAR . · Elevar las voces

La radio comunitaria se ha convertido, con el pasar de los años, en una herramienta indispensable para el desarrollo de las comunidades. Las personas pueden reconocerse, identificarse y, además, comunicarse entre ellas.
Cada radio comunitaria tiene su tonalidad bien modulada con la imagen de sus interlocutores. Lo importante es la búsqueda de la diferencia.
La radio comunitaria es un factor de acercamiento, un puente, un paso hacia el otro, no para que el otro se convierta en los que nosotros somos, sino para que él pueda ser lo que es. Esa es la verdadera misión de las radios comunitarias. ¿No es el sentido más profundo de la cultura el de hacer tomar conciencia a las personas de la grandeza que existe en ellas?

Somos un relato colectivo que circula para discutir con otros. Agentes con consecuencias. Con testimonios, declaraciones y diálogos. Que cuentan la realidad para poder trasnformarla.
Este es un espacio de encuentros. En el que un diálogo puede ser el principio de una acción colectiva. En el que nuestra capacidad de hacer puede cambiar las reglas.
Este es un grito! Un grito que dice “no” a la reproducción planificada de la injusticia y la desigualdad. Es es el soporte material de un ritmo. Su danza de sonidos, de ruidos, de gestos, de marcas, de golpes. El ritmo propio de mujeres y hombres que construyen comunidad.
Es su sentido. Donde intercambiar no es vender, aprender no es someterse, producir no es reproducir y el placer no es egoísmo. Esto es una red du búsqueda, su encuentro con otras tribus. La negación de la autosuficiencia. Una propuesta...

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