22 de julio de 2012
Marx hablaba también de amor. "Nationalökonomie und Philosophie" . 1884
Cómo funciona el Dar en el dominio específicamente humano. Revisando algunos escritos sobre Karl Marx recordé que dedicó gran parte de su obra a trabajar la filosofía del hombre. Qué llevaba al hombre a la avaricia, qué lo despojaba de su capacidad social para convertirlo en un usurero de la sociabilidad para contrarrestar la "separatidad".
Qué le da una persona a otra? Da de sí misma, de lo más precioso que tiene, de su propia vida. Ello no sugiere que necesariamente sacrifique la vida por un otro, sino que le da lo que está vivo en él -da de su alegría, de su interés, de su comprensión, de su conocimiento, de su humor, de su tristeza -, de todas las expresiones y manifestaciones de lo que está vivo en él.
Al dar así de su vida, enriquece a la otra persona, realza el sentimiento de vida de la otra al exaltar el suyo propio. No da con el fin de recibir; dar es de por sí una dicha exquisita.
Pero, al dar, no puede dejar de llevar a la vida algo de la otra persona, y eso que nace a la vida se refleja a su vez sobre ella, cuando da verdaderamente, no puede dejar de recibir lo que se le da en cambio. Dar implica hacer de la otra persona un dador, y ambas comparten la alegría de lo que han creado. Algo nace en el acto de dar, y las dos personas involucradas se sienten agradecidas a la vida que nace para ambas. En lo que toca específicamente al amor, eso significa: el amor es un poder que produce amor, la impotencia es la incapacidad de producir amor.
Marx ha expresado bellamente este pensamiento
"Supongamos al hombre como hombre y su relación con el mundo en su aspecto humano, y podremos intercambiar amor sólo por amor, confianza por confianza, etc. Si se quiere disfrutar del arte, se debe poseer una formación artística; si se desea tener influencia sobre otra gente, se debe ser capaz de ejercer una influencia estimulante y alentadora sobre la gente. Cada una de nuestras relaciones con el hombre y con la naturaleza deben ser una expresión definida de nuestra vida REAL, INDIVIDUAL, correspondiente al objeto de nuestra voluntad. Si amamos sin producir amor, es decir, si nuestro amor como tal no produce amor, si por medio de una expresión de vida como personas que amamos, no nos convertimos en personas amadas, entonces nuestro amor es impotente, es una desgracia".
Este pensamiento dialéctico sobre el amor nos recuerda de quién es Marx discípulo, nos ayuda a pensar que Merleau-Ponty no estaba tan errado cuando proponía un lenguaje proyectual para vencer el código verbal. Los sueños Husserleanos son una posibilidad tan real como hermosa.
Me acordé que una vez me regalaron un libro de Erich Fromm que subestimé un poco. Hace dos años ese libro me hubiera podido enseñar lo que aprendí a los golpes en la vida. Como bien dice arriba, si como personas que amamos no nos convertimos en personas amadas, entonces nuestro amor es impotente, es una desgracia...
Dos años más tarde descubro este pasaje y pienso, tal vez Fromm desde su psicología vigovskyana y socialista, lo pensó, lo tuvo en cuenta, y ahi me quedé... estupefacta en la página 34 del libro donde este pasaje era citado como nota al pié, haciendo alusión a la discapacidad del amor.
Parece meloso pero en realidad, si se lo mira de más lejos, no es otra cosa que el deseo de una transformación del sistema cambiario. Demos amor en vez de dinero, amemos al otro para crecer nosotros.
Es una linda reflexión para dilucidar una mañana, dar vueltas en la cama y encontrar de lado a esa persona que día a día a través de su amor te hace crecer, en presencia o en ausencia.
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